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La Coctelera

INTERSTICIO

Somos libertad y somos unidad. Podemos estar tan lejos o tan cerca, como nos lo permita la inteligencia. El espacio que media entre nosotros es grande o pequeño, según percuta la palabra.

19 Julio 2006

¿PARA QUÉ ABREN LA BOCA?

Editorial dialogada sobre por qué abrimos la boca

Por Carlos Rodrigo F. Sáenz

Sáenz

-¿Por qué somos así en México?
La pregunta sonó tan extraña a los oídos de doña Quencha, que de momento pensó que su comadre Clotilde le hablaba de cálculo diferencial. Poco a poco, y más obligada por la mirada furibunda de Clotildita que por haber comprendido la pregunta, le contesto, pero así como esperando la aprobación de la maestra.
- Será porque comemos pura garnacha grasienta, ya ve que la herencia del ingeniero Cárdenas fue suspender a los inspectores de vía pública, y toda la ciudad se llenó de puestitos ambulantes, sobre todo los de fritangas, que ya ve, casi en cada esquina hay por lo menos dos…
Clotilde meneó la cabeza, sintiendo que su mal humor crecía.
- No, comadre. Me refiero a cómo somos, no a cómo estamos de la gordura que ha podrido a la población, sobre todo en las ciudades. Aunque también eso es parte de lo que le pregunto…
- A pus… es que… pues ya ve que los chamacos de hoy nomás piensan en el dinero fácil, se meten a comprar títulos falsos o de plano les atrae la delincuencia, ya ve que con tanta transa que ponen de ejemplo los del gobierno, pos ora si como quien dice ¿no?, si así le hacen los de arriba, que los de abajo no se queden atrás.
-Mire comadre, le voy a barajiar despacito el asunto, y ya luego me da su opinión.
- Que ruja su ronco pecho Clotildita, que llevo prisa, tengo que poner el negocio, y oritas ya ve que la película clonada de superman se está vendiendo bien.

Clotilde, dejando su pequeña bolsa con mandado en la banqueta, cuidando de no ponerla en el hoyo que ahí lleva veinte años y que los vecinos usan como tiradero, adoptó histriónicamente la pose de orador romano. Después de darle tremenda mordida a su guajolota se aclaró la garganta con un buen buche de atole de vainilla, y comenzó:

-A los mexicanos siempre nos han engañado: los políticos, de cualquier partido, ya los conoce; nuestros líderes, que nomás andan en pos del beneficio que les da la transa con el poder; nuestras autoridades morales, que bien se ve que nomás están cuidando su negocio. Y lo que es pior, nosotros mismos nos hacemos mensos siguiéndoles el juego porque, la mera verdad, somos igual o piores que ellos. Nomás andamos atrás de ellos, como limosneros. Les engordamos su caldote y, dígame, ¿qué recibimos a cambio que no sean promesas?
-Pos a mí, ya ve, ya me dio mi puesto en la calle la delegación…
- No comadre, no le dieron nada. Le sacan mordida para que la dejen vender sus productos ilegales estorbando el paso de la gente en la vía pública. Y lo que usted da de mordida, ya sabe a qué y a quienes va a parar. Y a cambio de eso la obligan a dar su apoyo solidario a los candidatos. ¡¿No se da cuenta que nos convierten en delincuentes?! ¿Qué nomás sacan provecho de nuestra mísera condición, manteniéndonos siempre en la miseria? ¿Que se sienten dioses benefactores nomás porque nos avientan las migajas podridas de nuestra propia patria?
-Pero si usté también andaba bien metida en eso comadre, cuando quiso hacerse la lideresa de los puestos de esta calle. Hasta andaba codeándose con los candidatos a diputados y a delegados, nomás quesque haciendo política de altos vuelos, y pidiéndonos harta feria con el afán de impulsar a su gallo… Por cierto, ¿dónde quedó todo ese billete? Y eso si, le aventó otro piso a su casa, y a su chamaco le legalizo una camionetota como de narcosatánico.
-Es que yo soy política social Quenchita, no se me apendeje. Usté no sabe que a este nivel de la polaca hay que comer mierda pa’ poder ser marrano gordo. Mire, ¿a poco no? Los policías no respetan la ley; los políticos pueden decir “ni ley tenemos”, y la Constitución, bien lo sabemos, está hecha para que el pueblo no la conozca ni respete, nosotros ya estamos del otro lado; comprenda: la polaca es mentir, robar, saquear, engañar, vender a la patria, abusar del poder, todo eso por el bien del país y del pueblo. La alta misión que la muchedumbre nos encomienda es pura cagada, la gente tiene que entender que deben de hacer lo que nosotros ordenemos, para eso somos sus líderes iluminadísimos…
-Ya bájele comadre, ya entendí. Ya puedo contestar a su pregunta. Los mexicanos estamos así por huevones y por pendejos, por dejar el poder y el futuro del país en manos de ratas malditas vende patrias y enfermas de egolatría y megalomanía. Estamos jodidos porque no movemos ni un dedo para exigir nuestro derecho al bienestar; bienestar que se nos condiciona a programas demagógicos de apoyo social; bienestar que se nos da de premio por apoyar la corrupción institucional y jamás como un acto de justicia y de lógica. Estamos pendejos por creer que una rata nos va a salvar de otras ratas, estamos pendejos si de veras creemos en las promesas que nos lavan el cerebro, y que nomás son usadas para lograr el poder y luego, olímpicamente, desentenderse de nosotros y encajarnos a huevo sus idiotas, entreguistas y mal hechos planes de gobierno. El pueblo se ha excluido, a causa de su pendejismo, ignorancia y comodidad, y hasta por beneficios espurios, del desarrollo del país. Ustedes los políticos tienen una patria de mierda que entorpece y pudre al país de los mexicanos…
-Pérese, pérese, comadrita. No ande ahí nomás con la disolución social, ni de alborotadora anarquista. ¿Qué derecho tiene de reclamar si usted bien que le entra a la corrupción y a la incivilidad? Yo nomás le quería pedir una contribución para apoyar el mitin con una manta de los comerciantes de piratería, y usted ya sacó el cobre. Nunca pensé que fuera usted un elemento de turbiedad nacional, que empañara la esperanza y el proyecto de nación…
-Chingue a su madre, comadrita… —Doña Quencha vociferó antes de dar media vuelta e irse a vender su piratería; no sin antes dar soberano patadón a la bolsa del mandado de su comadre Clotilde, mandándola derechito al mugrero que tenían al lado.

¿Por qué somos así los mexicanos?

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1 comentario · Escribe aquí tu comentario

Apocalypso

Apocalypso dijo

pues por que es mas facil... por ke asi estamos educados.. ke se yo..

problemas de identidad, de cultura, de weba, de ganas.. mmm aun no lo se...

24 Julio 2006 | 05:43 AM

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Este soy yo/ Arte Digital Sáenz Francisco Vázquez Salazar Cursé la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Estudios Superiores Aragón, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Ver más sobre mí enlace

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